Durante siglos, muchas personas imaginaron una ruta por Panamá. Allí, el océano Atlántico y el Pacífico están separados por una franja estrecha de tierra. Un canal podía evitar el largo viaje alrededor de Sudamérica.

Francia empezó la construcción en 1881. Sus ingenieros querían abrir un canal al nivel del mar. Sin embargo, la lluvia, los derrumbes, las enfermedades y los problemas económicos vencieron al proyecto.

Estados Unidos tomó el trabajo en 1904. Para cruzar las montañas, construyó un sistema diferente. Las esclusas levantaban los barcos hasta el lago Gatún y después los bajaban hacia el otro océano. Miles de trabajadores llegaron del Caribe. Su esfuerzo fue esencial, aunque muchos recibieron salarios y viviendas inferiores.

El canal abrió el 15 de agosto de 1914. Acortó los viajes marítimos, pero Estados Unidos controló durante décadas una zona dentro de Panamá. Muchos panameños consideraban injusta aquella división.

Tras años de protestas y negociaciones, ambos países firmaron nuevos tratados en 1977. Panamá recibió el control completo al terminar 1999. En 2016 abrió una ampliación para barcos mayores.

Hoy el canal sigue conectando al mundo. Su nuevo reto es el agua: las esclusas necesitan lluvia, y las temporadas secas pueden limitar el paso de barcos.

Tip: tap any word to see its English translation.