Una imagen conocida de Lionel Messi muestra una carrera: la pelota pegada al pie izquierdo, defensores persiguiéndolo y una ruta que parece abrirse para él. Pero su fútbol suele comenzar quieto. Messi camina, mira y espera. Cuando el espacio aparece, ya sabe cómo utilizarlo.

Nacido en Rosario en 1987, se formó en Newell's Old Boys antes de cruzar el Atlántico a los trece años. Barcelona le ofreció una oportunidad y apoyo para continuar un tratamiento relacionado con su crecimiento. La mudanza separó al adolescente de su ambiente, pero también lo llevó a una escuela futbolística que valoraba el pase, la técnica y la comprensión del juego.

Debutó con el primer equipo en 2004. Al principio actuaba por la banda derecha; más tarde, Pep Guardiola lo situó en el centro como falso nueve”. Desde allí podía alejarse de los defensores, recibir entre líneas y decidir si avanzaba, asistía o disparaba. Barcelona no se limitó a aprovechar su talento: construyó un sistema capaz de multiplicarlo.

Durante diecisiete temporadas, Messi disputó 778 partidos y marcó 672 goles con el club. Ganó diez ligas españolas y cuatro Ligas de Campeones. En 2012 consiguió 91 goles oficiales entre Barcelona y Argentina, una cifra que convirtió su eficacia en algo irreal. Aun así, sus pases y movimientos sin pelota explican tanto como sus remates.

La selección argentina presentó otro relato. Las derrotas en las finales del Mundial de 2014 y de varias Copas América alimentaron durante años la idea de que Messi brillaba más en Europa que con su país. Aquella comparación ignoraba diferencias de contexto y convirtió cada partido internacional en un juicio personal. Tras perder en 2016, anunció una breve retirada.

Su regreso modificó esa historia. Argentina ganó la Copa América en 2021 y el Mundial en 2022, donde Messi fue elegido mejor jugador. Otro título continental llegó en 2024. En 2026, Argentina volvió a la final mundialista, aunque España ganó después de la prórroga. La derrota no reabrió las antiguas dudas: mostró cuánto había cambiado su vínculo con la selección.

Desde 2023, Messi juega en Inter Miami y tiene contrato hasta 2028. Su llegada dio visibilidad mundial a un club joven y atrajo nuevas miradas hacia la liga estadounidense.

Los ocho Balones de Oro resumen una carrera excepcional, pero no explican su huella. Messi cambió nuestra manera de mirar a un futbolista quieto. Mientras parece descansar, está leyendo el futuro inmediato del partido.

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